cinco razones para pasarte a una tienda de cosmética natural de proximidad
En una estantería pequeña, con frascos de vidrio ámbar y etiquetas escritas con letra clara, caben muchas historias. La que más me agrada es la de una crema que conocí en un taller del barrio: lote de 120 unidades, fecha de batido a la vista, fórmula con aceite de pepita de uva de una almazara a 40 quilómetros, y aroma a lavanda que no intenta disfrazar nada. Esa cercanía cambia la relación que tenemos con la piel, con el planeta y con la cadena de valor entera. Si te atrae